sábado, 26 de marzo de 2011

LENGUAJE COLOQUIAL

LENGUAJE COLOQUIAL

Se llama lengua coloquial al empleo del lenguaje en un contexto informal, familiar y distendido. Coloquio es sinónimo de conversación. Por extensión, el lenguaje coloquial es el que, independientemente de la profesión o estatus social del hablante, se utiliza en la conversación natural y cotidiana. Podemos decir que es la variedad más utilizada de la lengua y se caracteriza, en general, por ser espontánea, relajada y expresiva. En nuestra forma cotidiana de hablar solemos usar un lenguaje llano, carente de sofisticaciones y no necesariamente ceñido a la gramática castellana. Esto no es indicio de deficiencias culturales; al contrario, es un conjunto de herramientas que nos proporciona el idioma para lograr una comunicación rápida y directa con nuestros semejantes.
En la conversación siempre hay una interacción, esto es, que la acción verbal de uno obtiene la respuesta de otro, mediante la alternancia en el uso de a palabra. La conversación comporta hablar de modo espontáneo e informal. La espontaneidad implica que no hay asuntos prefijados y que el azar y las preferencias personales determinan la elección de los asuntos. E informalidad significa que no hay un orden establecido de antemano en el tratamiento de los asuntos y que la expresión preferible es la coloquial. La conversación no tiene una finalidad específica ni instrumental. Ya que sirve para favorecer las relaciones personales o interlocutivas. La conversación es interlocutiva porque permite crear un marco comunicativo apropiado y satisfactorio. Son ejemplos de la conversación el saludo, la felicitación o una tertulia entre diversos interlocutores.

CARACTERÍSTICAS GENERALES

ORALIDAD: El hecho de ser una variedad de comunicación oral hace que sea un lenguaje más relajado y permisivo en el que abundan:

- Las repeticiones, las redundancias:
Y yo le dije a ella, le dije, yo no te quiero volver a ver a ti en la vida.

- Elipsis y las frases inacabadas:
Ella, que vayamos y nosotros, que no. ¡Qué susto...!

- Mucha importancia de la entonación, que suele ser variada (interrogativa, exclamativa, enunciativa) y truncada (puntos suspensivos):
 ¡Si yo te contara...! ¿Qué dijo?

- Oraciones  cortas y sencillas.

- Abundan las onomatopeyas (apoyadas por los elementos de comunicación extratextuales (gesto, tono, situación, expresión facial...): juajua, uf.

- Abundan las contracciones (pa qué)

ESPONTANEIDAD e IMPRECISIÓN:

Hace que en esta variedad del lenguaje utilice un código poco elaborado en el que aparezcan impropiedades y una pronunciación relajada.

- Uso del artículo ante antropónimos: El Juan me ha dicho que vaya.

- Incoherencias en el discurso debidas a la improvisación: cambios de tema, razonamientos inacabados...

- Pobreza léxica: uso de palabras poco precisas (palabras comodín: tema, hacer, cosa...) y repetición de términos.

- Empleo de palabras apocopadas: filo, profe, cate...

EXPRESIVIDAD: Predomina la función expresiva, hecho que implica el uso de palabras y enunciados que tienen bastante carga expresiva, afectiva o emotiva:

- Abundan los sufijos apreciativos (aumentativos, diminutivos y despectivos): grandote, nenitos...

- Uso frecuente de interjecciones: ¡Che! ¡Qué  lío!

- Empleo frecuente de pronombres personales y deícticos que hacen referencia sobre todo al emisor: "Vos eso, a mí no me lo repitís en mi cara" "Te lo digo yo"

- Uso de comparaciones humorísticas: Tienes menos piernas que la foto carné, duro como rulo de estatua, trabajás menos que el sastre de tarzán,.

El contexto familiar y la intención comunicativa hacen que abunden las expresiones procedentes de jerga y argot: me estoy calentando, estoy bajón, tal persona la rompe...
 

CONTACTO CON EL EMISOR: El lenguaje coloquial se caracteriza por el apoyo de los códigos extratextuales y el uso de una fraseología formulística propia de las funciones fática y apelativa del lenguaje (por las que se establece, mantiene y estimula el contacto con el receptor) en la que abundan:

- Modismos, frases hechas, refranes: como Pedro por su casa, sin ton ni son...

- Saludos, apelaciones, vocativos (a veces, insultos cariñosos): má, nena, amorcito, ¿qué te  pasa?, ¿qué hay?

- Felicitaciones: re bueno, total, genial, guay, super...

- Expresiones eufemísticas: le llegó la hora, más solo que Adán en el día de la madre

- Uso de muletillas: o sea, ¿me explico?, bueno..., ¿ entendés?, pues (o pos), pues eso, entonces…

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